26 de agosto: Día Internacional contra el Dengue

Historia

Cada 26 de agosto se celebra el Día Internacional con el objetivo de fomentar la reflexión y dar a conocer cómo se puede prevenir la enfermedad que se presenta principalmente en países de clima tropical.

En el continente americano esta enfermedad es calificada como un problema de salud pública por entes como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Desde el año 2013 en nuestro país, el Ministerio del Poder Popular para la Salud (MPPS) no ha proporcionado las cifras oficiales sobre la incidencia de esta afección.

De preocupación resulta que recientemente en los estados Lara, Portuguesa, Barinas, Trujillo, Miranda se han presentado brotes sumados a emisión de alertas en Cojedes, Yaracuy y Mérida.

Enfermedad de cuidado

El dengue es una enfermedad que debe ser asumida con seriedad y prevención, pues tiene la característica de presentarse en distintos cuadros clínicos que varían estados benignos, asintomáticos hasta evolución clínica severa y desenlaces que causan la muerte.

Es una enfermedad que debe abordarse como una única enfermedad con presentaciones clínicas diferentes que van de estados benignos, asintomáticos hasta evolución clínica severa y desenlaces que causan la muerte.

Mosquitos transmisores

El Aedes aegypti (mosquito patas blancas) y el Aedes albopictus (mosquito Tigre asiático) son los transmisores del dengue. Son la principal fuente de transmisión del dengue, que se transmite cuando un mosquito pica a una persona infectada e ingiere la sangre con el virus del dengue, el cual se incuba por un período de ocho a 12 días, después del cual el mosquito comienza a transmitir el virus, picando a otras personas.

Los infectados pueden presentar los síntomas después de cinco a siete días.

Fases de la enfermedad

Febril: Las personas infectadas desarrollan fiebre alta repentina. Esta fase febril aguda dura de dos a siete días y suele acompañarse de enrojecimiento facial, enrojecimiento de la piel, dolor corporal generalizado, dolor de cabeza y dolor en los ojos.

Pueden presentarse manifestaciones hemorrágicas menores, como petequias que son punticos o lesiones pequeñas de color rojo, y moretones en la piel.

Los enfermos que mejoran después que baja la fiebre, se consideran casos de dengue sin signos de alarma.

Complicaciones: Deshidratación debido a que la fiebre alta puede producir trastornos neurológicos, y convulsiones en los niños pequeños.

Fase crítica: Cerca de la desaparición de la fiebre, cuando la temperatura desciende a 37,5 grados centígrados o menos y se mantiene por debajo de este nivel, por lo general, en los primeros siete días de la enfermedad, puede aumentar la permeabilidad capilar paralelamente y los exámenes de sangre presentan valores alterados.

Los pacientes que empeoran con la caída de la fiebre y presentan signos de alarma, son casos que deben ser tratados con cuidado desde el punto de vista clínico.

Hay ciertos problemas que pueden presentarse en la fase crítica de la enfermedad, entre ellas encontramos hemorragias graves o compromiso serio de órganos, entre ellos el hígado.

Recuperación

Cuando el paciente sobrevive a la fase crítica, la cual no excede las 48 a 72 horas, pasa a la fase de recuperación, en donde comienza a mejorar la salud del contagiado.

Inicio del dengue. Puede manifestarse como un síndrome febril inespecífico. En el dengue de alarma, el paciente presenta dolor abdominal intenso, vómito persistente, acumulación de líquidos, sangrado de mucosas.

En cuanto al dengue calificado como grave, se presenta acumulación de líquido con dificultad respiratoria y sangrado profuso por mucosas.

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