Francisco “Farfache” Martínez, El Saxofón Mágico

Historia

Francisco “Farfache” Martínez, El Saxofón Mágico
Rafael Antonio Sanabria Martínez

La vida de Francisco “Farfache” Martínez fue sonido.
Se identificó con la música desde que nació porque está en su propio ser, en la naturaleza y en el ambiente que lo rodea. Francisco Farfache Martínez es música todo el año.
Vino al mundo entre canto y soñó con hacerse músico. Con él crecía la música porque su infancia era un constante recrearse en la musicalidad que habitaba en su pueblo. Hablar de Francisco “Farfache” Martínez, es bastante difícil, porque este fiel exponente de la música consejeña y aragüeña, es de origen humilde y como es de notar, tuvo que luchar con coraje las adversidades de la vida, para hoy ser rememorado como el maestro de maestros que tiene el pueblo consejeño en el área musical.
Nació Francisco Martínez en El Consejo el 9 de octubre de 1927 en la calle Sucre. Era hijo de: Martín Hernández y Guillermina Eloina Martínez Gil. Fue bautizado en la S.I.P Nuestra Señora del Buen Consejo el 21 de enero de 1929 siendo sus padrinos: Juan Martínez y Rosa Díaz, durante la función eclesiástica del padre: Dr. Rafael Parras Almenar. Casado el 19 de julio de 1958 con Carmen Mercedes González Castellanos, de cuya unión matrimonial nacen: Carmen Josefina, Ana María, Francisco Rafael, José Miguel y Nelson Daniel Martínez González. A los diez años de edad comienza a estudiar las primeras letras dictadas por la Sta. Carmen Sánchez Arias. A los once años de edad ingresa a la Escuela Federal Graduada Juan Uslar, cuyo Director fue el Bachiller Carlos Barrios Padilla, sus maestros fueron: Sta. Nieves Yanes, el Prof. Medina y Álvarez Jaramillo. Solo alcanzó el cuarto grado, por carecer de recursos económicos, por ese motivo deja los estudios, ya que a los catorce años de edad salió a ganarse la vida vendiendo frito o teretere, también le daba el nombre de riñonada Farfache; en las calles de su pueblo natal, por tal atribución fue que se ganó el mote de Farfache, también vendió gofios, conservas y arepas de la Sra. Mercedes Montenegro, el teretere lo preparaba su Mamá y su Tía Angelina de Tesorero, quienes también lavaban ropa ajena en el Rio Tiquirito. Su hermano Ángel Pastor Martínez (músico) y él salían a la calle para hacer entrega de la ropa limpia a los clientes, frecuentaba mucho los patios de bolas criollas de los botiquines de el Nido y el de la calle Sucre, donde antes era la Floristería, como también el campo de beisbol, hoy estadio Ángel Ramírez, a vender sus granjerías para ganarse la vida. En varias oportunidades servía de mandadero en casa de familia a cambio de comida, algunas veces la ropa y un centavo diario, también llevó comida para algunos trabajadores de la hacienda Santa Teresa, varios de ellos eran integrantes de la Orquesta de Nuestra Señora del Buen Consejo, por uno o dos bolívares a la semana; entre ellos: Juan Payares, Martin y Francisco Mejías, Isidro y Pedro Carrillo, Luis Rojas, Fernando Rojas, Ángel Rojas, Marcos Rojas, Rafael Tovar, Pedro Piñango, Trino Hermoso, Víctor Payares, Eduardo Payares, Ramón Rondón, Martin Navas, José y León Flores. A los 15 años de edad hizo la primera comunión preparado por la catequista Srta. Lucrecia Flores Godoy, junto a otros niños: Pola Manzano, Josefina Flores, María Ferray, Ramón Flores, y José Moreno entre otros. A la edad de 16 años comenzó a prestar sus servicios a la hacienda Santa Teresa en labores del campo, tales como arrancar montes o usar la escardillas en los tablones de caña, en el trapiche de molienda, peón de camión de los conductores: Alejandro Vargas, Pedro Núñez, Rafael Tovar, Bartolo Núñez y Dionisio Rondón, peón de albañilería de los maestros: Juan Payares, Miguel Carvajal Murga, Luis Alfonzo, Esteban Tovar y Julio Antonio González. A los 18 años de edad por intermedio del señor Amílcar Shtarchevich labora en el sitio denominado Tovar en el Carta Roja (la capilla) de la misma hacienda, se desempeñaba en calentar el lacre para sellar los garrafones, lavado de los mismos, la quema del papelón y pegar etiquetas. Durante ese tiempo los días domingo hacia de cantante en radio Maracay acompañado por los guitarristas: Félix Casaña, Reyes y Maldonado, algunas veces por el dueto Samuel Vargas y Augusto Larrazábal. En 1948- 1949 se trasladaba a la radio a las 6:00am para participar en un programa especial sin sueldo alguno, en un autobús de la línea el demócrata que conducía el señor Raimundo Carvajal desde El Consejo a Maracay, el pasaje era bs 1,50.
Pero como todavía no conocía las notas musicales, los maestros Roque Ayala Romero y Pedro Oropeza Volcán lo animan para que por las noches estudiara en la escuela de música Nuestra Señora del Buen Consejo, solamente aprendió algo de solfeo y el mecanismo del saxofón. En ese lapso salió hasta nuevo aviso de la hacienda Santa Teresa esperando otra oportunidad. Para ese entonces el señor Armando Madero Díaz y el señor Samuel Salama le brindan la oportunidad de trabajar en el Juzgado de El Consejo, como alguacil y escribiente allí se desempeño por un sueldo de 204,00 bs, por siete años después le aumentaron a 360,00 bs al mes sin ningún tipo de beneficio social durante 12 años de ejercicio, estando en ese trabajo seguía estudiando música y ya con la practica en 1952 amenizaba las retretas dominicales por las noches en la plaza Villapol, los domingos y días feriados tenía que izar- arriar la bandera en la prefectura mañana y tarde respectivamente y en actos culturales sin fines lucrativos, en 1963 ingresa nuevamente a la hoy C. A Ron Santa Teresa hasta el momento de su jubilación (1989).
Integra la banda de distrito Ricaurte Pedro Oropeza Volcán.
Es autor de la música del himno del Municipio Revenga.
Es autor de la música del himno del Deporte del Municipio Revenga, cuya letra corresponde al autor de estas líneas.
Es autor de la música de varios paso dobles.
Integrante de la coral magisterial de La Victoria (1977).
Integrante de la coral del tecnológico de La Victoria.
Integrante de la coral C.A Ron Santa Teresa (1980).
Epónimo del segundo encuentro de la canción coral (1991) El Consejo Municipio Revenga
Condecorado con la orden Ciudad de La Victoria (1991).
Orden Pedro Rafael Buznego Martínez (1995).
Diploma trabajador cultural (1995).
Condecorado con la orden Samán de Aragua (1994).
Declarado patrimonio Artístico- cultural viviente del Municipio José Rafael Revenga bajo el acuerdo N° 150 del ilustre Consejo Municipal de Revenga el 22 de enero del 2003.
El 20 de febrero del 2004 fue inaugurado el boulevard con su nombre en la Avenida Bolívar durante la gestión del alcalde Prof. Juan Pablo Perdomo Piñero. Entre otros reconocimientos.
Este ilustre músico, orgullo de nuestro pueblo consejeño, es ejemplo de sacrificio, constancia y dedicación. Cabe destacar que su vida de músico no la adquirió tan fácil, pero supo perseverar hasta conseguir el norte de su vida. El patio de su casa tiene naranjas, niños y jóvenes del ayer que aprendieron las notas musicales, en la escuela de primeras notas musicales con el nombre de su hermano Ángel Pastor Martínez. Esa es la casa, la casa musical, que abrió sus puertas y ventanales para enseñarles a todos el pentagrama musical.
Su casona fue un espacio abierto y necesario donde la música entró con la suave melodía del viento. El solar eternamente frutecido exhibe un viejo pizarrón en donde permanecen las notas musicales día y noche. “Farfache”, todo él fue verdaderamente música en él estaba depositada la pureza musical. Su rostro siempre nos comunicó musicalidad y ritmo. Cuando el día clarea la casona de Francisco se envuelve en música ardiente.
En su humor, elegancia y dignidad para ejecutar su humilde oficio estuvo de alguna forma una porción de El Consejo. Ese pueblo que también se llama Farfache. “Farfache” fue un libro nunca desactualizado, porque siempre abrió sus páginas para enseñarnos algunas historias. Sus cuentos y chistes son parte de las páginas del libro, que hoy esta enhebrando hilos musicales que se echan a andar por las venas de los consejeños como sangre que corre. Francisco Martínez fue el saxofón, la pedagogía y un patio que tiene un gran sentido porque todos en el aprendieron las notas musicales.

Él es el rio lírico de amor musical
Sus dedos son mágicos en el fervor de la música
Sus notas enardecen aun el mañana
Sus canciones allí deambulan entre la brisa y la luz
Su patio hace florecer al niño músico en el albor temprano
El viento sigue susurrando Do- Re-Mi-Fa- Sol- La -Si
Y Francisco nos sigue interpretando una nota musical.

La vida de Francisco Ramón Martínez “Farfache”fue una vida fructífera, llena de logros artísticos y personales, ejemplo de constancia y honestidad a toda prueba y de un amor profundo por El Consejo, un pueblo que ha descrito en su esencia, en una vasta obra musical que lo ha situado como uno de los músicos más representativo de la Región Aragüeña. Francisco “Farfache” Martínez músico de músicos.

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